Cronista Comercial
Por Martín Redrado. Árbitro de la Organización Mundial de Comercio.
La profundización del control de cambios en los últimos días es nuevamente la respuesta de política económica a la falta de dólares. Así el Gobierno busca de facto que los argentinos pensemos y usemos pesos. Sin embargo, su consecuencia es la contraria: se retroalimenta la inconsistencia cambiaria en el marco de una desaceleración económica. A diferencia del 2009, esta vez no se trata de un fenómeno externo. El mundo no se nos vino encima, en realidad, la Argentina se cayó del mundo.

